Informes

La UIA mostró la peor cara de la industria: bajó un 7,6% en julio

Pilar Productivo
Escrito por Pilar Productivo

En julio, la actividad industrial se contrajo -6,1% interanual, acumulando
una contracción de -7,6% en el 2019. En la medición desestacionalizada la
actividad subió 0,3% mensual.

Cerca del 60% de los rubros industriales presentó caída interanual en sus
niveles de actividad. El sector más afectado fue la industria automotriz (-47,8%).

El resto de los sectores se contrajo de manera más moderada. La industria
de metales básicos cayó -8,5% interanual mientras que la industria
metalúrgica disminuyó un -7,7%.

Por su parte, la producción de papel y cartón se contrajo -5,1%,
mientras que la actividad de edición e impresión lo hizo en -3,5%, aunque
con heterogeneidad al interior del sector.

La producción de minerales no metálicos tuvo una caída menos
pronunciada (de -2,6%). En el caso de sustancias y productos químicos, la
contracción también fue moderada (-2,2%). Dentro de este sector, hubo
un buen desempeño de agroquímicos y fertilizantes aunque las ventas en el
sector farmacéutico se contrajeron -6,3% interanual.

Los sectores que amortiguaron la caída del indicador fueron la refinación
de petróleo (+6,7%), la producción de alimentos y bebidas (+6,1%) –
traccionada por la molienda de oleaginosas, que se expandió 3,1%–,
productos del tabaco (+2,9%) y el sector textil (+1,7%).

En cuanto al comercio exterior, en julio las exportaciones de manufacturas
de origen industrial (MOI) cayeron -17,8% tanto por menores precios (-
6,1%) como cantidades (-12,5%).

Las mayores caídas fueron en químicos y conexos (-14,7%), seguido de
materias plásticas (-14,3%) y material de transporte terrestre (-7,4%). En
cambio, registraron subas las exportaciones de papel, cartón, imprenta y
publicaciones (+2,1%) y de caucho (+9,4%).

En relación al comercio con Brasil, las exportaciones MOI se contrajeron un
-17,5% interanual. Esto se vincula a los niveles de actividad. De acuerdo al
relevamiento del Banco Central de Brasil, se espera un crecimiento del PIB
en 2019 (+0,9%) y una caída de la actividad industrial manufacturera del –
0,3%. • Vinculada a la caída de la actividad industrial local, la importación de
bienes de capital se contrajo 25,3%, junto con la de sus piezas y accesorios
(-4,6%) y bienes intermedios (-8,3%). La contracción de la actividad
también se refleja en la menor utilización de la capacidad instalada (58,7%
en julio). • En el plano laboral, el empleo registrado en la industria cayó -0,2%
desestacionalizada con respecto al mes anterior (-1.817 puestos de
trabajo)y ya son diecinueve los meses consecutivos de caída. En términos
interanuales, la industria registró 62.748 trabajadores formales menos (-
5,4%).

Respecto al financiamiento, las elevadas tasas de interés siguen afectando
la producción. La tasa de Adelantos en Cuenta Corriente subió 1.460 puntos
básicos en agosto y se ubicó en un promedio de 77,2%, alcanzando incluso
valores más altos sobre fin de mes (88,2%).

La incertidumbre financiera del último mes agravó la débil dinámica de la
industria manufacturera local, producto del salto del tipo de cambio en casi
un 35% y de la suba de tasas de interés a niveles superiores al 80%. • Los sectores industriales que parecían haber encontrado un piso a su caída
en los niveles de actividad productiva se verán afectados en los próximos
meses por la coyuntura macroeconómica aún más complicada en términos
de demanda y acceso al financiamiento.

Durante julio la producción industrial presentó una caída de -6,1%
interanual y se expandió 0,3% respecto al mes anterior en la medición
desestacionalizada. En el acumulado del año, la actividad industrial
manufacturera cayó -7,6%.
La dinámica de julio se vio reflejada en la menor utilización de la capacidad
instalada de la industria, que fue 1,8 p.p. menor a julio de 2018, y en la
caída de las exportaciones MOI (-17,8%), de la mano de una desaceleración
del crecimiento de Brasil.

Por otro lado, la mayoría de los rubros industriales analizados presentó
caídas interanuales en sus niveles de actividad en julio, siendo la industria
automotriz la más afectada. Algunos sectores registraron variaciones
interanuales positivas luego de varios meses de contracción de la
producción (14 meses en el caso del sector textil).
Sin embargo, la coyuntura post-PASO profundizó la incertidumbre y agravó
la débil dinámica de la industria manufacturera, a partir de la inestabilidad
cambiaria y la suba de tasas de interés. Esto posterga la reactivación de la
demanda y complica el acceso al financiamiento productivo por parte de
las empresas industriales.

En julio, el empleo registrado total cayó 1,4% interanual (172.169 puestos
de trabajo menos). Este dato implicó una desaceleración de la contracción
tanto en el empleo privado asalariado como en el resto de las modalidades.
En el caso del empleo asalariado, la baja fue de -2,4% i.a. (vs -2,6% en
mayo).

También se vio cierta desaceleración de la caída en la Industria. El empleo
asalariado industrial se contrajo 5,4% i.a. (62.748 puestos menos).
Destacionalizada, la variación del empleo asalariado en la industria fue de –
0,2% (-1.817 puestos), igual que el dato de mayo y bastante por debajo de
marzo (-0,6%) y abril (-0,5%).